La verdad más cerca que nunca en el nuevo mundo Árabe e Islámico

Desde el inicio de la colonización de Palestina y la creación de la entidad sionista los gobiernos árabes en su gran mayoría mantuvieron dos lenguajes y dos actividades, por un lado decían apoyar al pueblo palestino y en la realidad actuaban de acuerdo a los intereses de los sionistas y por otro engañaban a sus propios pueblos quienes veían con horror como sus hermanos musulmanes y árabes eran despojados de sus tierras y expulsados.

Usualmente se remitían a acciones de condena verbal y en lo que respecta a la liga árabe, declaraciones en conjunto, de condenas que en el instante eran enviadas al basurero y que a lo más sacaban una sonrisa a los gobernantes sionistas y un fruncir de seño al imperio, de esa forma mantuvieron dormidos y al mismo tiempo oprimidos a sus pueblos haciéndoles creer que eran activos enemigos de la entidad sionista.

La realidad nos decía otra cosa, el conjunto de situaciones en el terreno social nacional y político de esos países que se enfrentaban a luchas de liberación nacional, la dependencia del poder colonial e imperial y las luchas de emancipación social y de justicia de esos pueblos, situaciones en conjunto en extremo volátiles y peligrosas para esos gobiernos dictatoriales y la realidad más allá de las retóricas y declaraciones encendidas, estos gobiernos ven en la entidad sionista y en estados Unidos junto a las potencias de Francia e Inglaterra a sus protectores en contra de sus propios pueblos, pues el temor a la justicia social y la libertad de los pueblos árabes, es mayor y más importante que la libertad del pueblo palestino o la recuperación de los santos lugares para el Islam.

Durante muchos años estos gobiernos árabes especialmente las monarquías feudales retrógradas colaboraban activamente con los sionistas y Estados unidos en materias como la inteligencia y la seguridad, informando y deteniendo y a veces desapareciendo a los nacionalistas y patriotas árabes que constituían un peligro político para los sionistas o Estados Unidos, este último país bajo la sombra del peligro y la potencial explosión social y política en el mundo árabe e islámico como ocurrió en Irán impuso rápidamente y con la venia de todas las monarquías bases militares en esos países, cualquier análisis simple nos lleva a ver ¿Cuál es el enemigo para que se establecieran bases militares disuasivas? ¿Esas bases militares a quien y contra quien protegían a esos países?

No es creíble pensar que esas bases eran para proteger a las monarquías de la entidad sionista aliada inseparable de Estados Unidos, esas bases permitían a Estados Unidos proteger sus propios intereses del petróleo y gas árabes de propiedad yanqui sionistas y al mismo tiempo proteger a las monarquías de un eventual levantamiento popular contra la situación de miseria y opresión a la que son sometidos sus pueblos y por otro lado le permite además a la potencia imperial mantener bases desde donde vigilar a Irán y a Rusia que desde que esta última constituía la Unión Soviética era su enemigo y limite a sus expansión imperial y colonial.

Hoy día las realidades en el terreno, las comunicaciones sociales y los hechos diarios hacen ver claramente a los pueblos árabes que estas monarquías no son lo que intentaron y aparentaron parecer por muchos años y las situaciones político militares y sus vertiginosas y variantes formas de desarrollo en el terreno, han hecho por la fuerza de las evoluciones de estas mismas situaciones que estas monarquías y gobiernos árabes se saquen las caretas y muestren sus verdaderas caras oscuras,.

En primer lugar los pueblos árabes han descubierto y reafirmado que no son traidores estos gobiernos, pues nunca han traicionado ningún objetivo o interés de los pueblos árabes, sus intereses nunca fueron los mismos que los de sus pueblos por lo tanto no han traicionado nada, simplemente se mostraron tal cual son aliados de estados Unidos y la entidad Sionista.

Hoy en su desesperación por el despertar de sus pueblos tratan de desviar las luchas de liberación nacional y emancipación social y política a una lucha torcida entre religiones y sobre todo entre Sunies y Chiies, mostrando a los enemigos de la entidad sionista y de Estados Unidos como sus enemigos principales y descaradamente se relacionan ya abiertamente lo que hacían en forma oculta, saben que ya no pueden seguir engañando más a sus pueblos como en Bahrein, Jordania o Arabia Saudita por dar unos ejemplos pueblos que se levantan y sacan las voces contra sus verdaderos enemigos.

Hoy un general Saudí viaja a Tel Aviv a mostrar lealtad y buscar alianzas contra los pueblos árabes e islámicos, Egipto mantiene un vergonzoso bloqueo contra sus hermanos palestinos, Jordania además de ayudar a los terroristas del Estado Islámico, ayuda en seguridad e información a la entidad sionista y firma un millonario contrato de abastecimiento de gas por 10.000 millones de dólares
Qatar financia la construcción de asentamientos en Palestina ocupada y todos ellos juntos, Qatar, Arabia saudita, Bahrein, Francia, gran Bretaña, Estados Unidos y la entidad sionista entrenan financian y arman a los peores terroristas jamás vistos con el objeto de destruir a los países que ejercen independencia del poder imperial y conforman el frente de la resistencia, es decir Siria, Iraq, Irán, Hesbellah y las organizaciones de resistencia Palestina.

Los países colaboradores con el sionismo y EEUU, lo hacen porque sus intereses son comunes y coherentes con su carácter histórico y cumplen las funciones que sus propios intereses le dictan y estos no tienen relación con el nacionalismo ni el respeto a su religión, sino más bien el interés común de salvaguardar sus privilegios y estados estructurados de acuerdo a esos intereses que no son los del pueblo árabe ni de los musulmanes.

Lo bueno de esta situación es que los pueblos árabes van aclarando paso a paso quienes son sus aliados y quienes sus enemigos y al mismo tiempo van ubicando a sus gobiernos donde deben estar y ya no se les puede seguir engañando, esto va a desarrollar con creciente frecuencia revoluciones dentro de esos gobiernos colaboracionistas especialmente al interior del pueblo palestino que vio con espanto a su presidente de facto, asistir al sepelio del carnicero de Qana cuando no asistió a ninguno de los entierros de los mártires palestinos que luchan contra la ocupación.

Podemos decir con más fuerza que nunca aquello que NO HAY MAL QUE DURE 100 AÑOS NI PUEBLO QUE LO RESISTA será una realidad de luchas y cambios al interior del mundo árabe e islámico y me atrevo a decir con toda seguridad que una vez caídos esos gobiernos reaccionarios la entidad sionista tendrá los días contados.